Consejos para tener sexo anal

LA PUERTA TRASERA

Tabú, miedo, mitos, asco… muchas son las ideas preconcebidas en torno al sexo anal, pero poco se habla de ello y del disfrute que puede dar.

Para disipar algunas dudas empezaremos por decir que no tiene por qué doler necesariamente. Al contrario, puede ser muy placentero y satisfactorio, pero para eso es necesaria paciencia, relajación y lubricante.

Tenemos que decir que mayoritariamente los hombres (aunque no todos, está claro), quieren “llegar y besar el santo” como se dice, esto quiere decir llegar y penetrar analmente sin ningún tipo de preparación de la zona o algunos incluso sin lubricante. Hay quien le echa la culpa de esto a las películas porno, pero nosotras creemos que es más un tema de mala educación sexual, hay que saber lo primero que son profesionales, y que incluso ell@s necesitan cierta preparación para este tipo de escenas, te sorprendería saber que incluso varían su dieta, pero como decimos son profesionales  y aquí nos vamos a centrar un poco más en la práctica “amateur

Otro punto que queremos aclarar es que este artículo va dirigido tanto a hombres como mujeres, sabemos que algun@s se van a sorprender pero no, un hombre hetero al que le gusta la estimulación anal no “se hace” gay.                De hecho el equivalente al famoso punto G femenino, es el punto P. Su nombre viene de próstata ya que se sitúa cerca de ella. La estimulación del Punto P durante el sexo oral por ejemplo, hará que experimentes un placer mucho más fuerte. Se puede alcanzar con el dedo o con estimuladores específicos que son curvados para llegar directamente al sitio. Si te atreves, no te arrepentirás.

Dicho todo esto, te explicamos algunas cosillas…

Para iniciarse en “la puerta trasera” hay que prepararlo, si no quieres terminar con un rechazo total hacia esta práctica.  Es importante estar relajado ya que, por el miedo al dolor, los anillos de los músculos se contraen y es justamente lo que provoca el dolor al intentar dilatarlo. Recuerda siempre que el ano y el recto no lubrican de forma natural y que la saliva se deshidrata rápido por lo que puede generar fricción, lo que será muy molesto.

Empieza con aproximarte a la zona con caricias, un lubricante a base de silicona específico para relajar esta zona como el “Pjur Backdoor” será tu mejor aliado, también son aptos los lubricantes de base agua y en general cualquiera que no lleve benzocaínas (u otras sustancias anestesiantes ya que la persona no notará ni el placer, ni tampoco sabrá si le está haciendo daño y eso puede llegar a ser peligroso. ) y que no dañe el látex, ya que es una práctica que se recomienda siempre con preservativo.

Un dato a tener muy en cuenta, NUNCA se debe introducir el pene en la vagina, o en la boca, después de haber estado dentro del ano, ya que es un foco de infección muy grande, por tanto, hay que cambiar el preservativo antes de cambiar de práctica, si en algún caso no se utilizara el preservativo sería conveniente limpiar la zona antes de continuar.

Para ayudar la dilatación progresiva puedes usar unas bolas tailandesas. Son tiras compuestas por varias bolitas que van con un tamaño creciente. Las hay de varios tipos y materiales, siendo las de silicona las más suaves y, por lo tanto, las más cómodas de usar. Un anillo en su base ayuda a manejarlas.

Si tienes la sensación de que las bolas te pueden dañar por su irregularidad, tienes a tu disposición los “plugs” anales. Son consoladores o vibradores en forma de cono que se ensanchan en su base. Puedes usar los más blanditos y pequeños para empezar y, una vez familiarizado con ellos, hasta puedes usar “joyas” que son de metal terminado por una piedrecita de color.

Algo muy importante de saber es que así como la vagina tiene tope: la entrada del cuello del útero, y por tanto, no podemos perder lo que nos introduzcamos, el ano, NO. Por lo tanto, si usamos juguetes sexuales, deben ser especializados para el uso rectal, por lo que te recomendamos consultar siempre con profesionales, la condición básica es que deben tener una base, un tope, mayor que lo que nos introducimos. Y así evitaremos “perder” y evitar disgustos que pueden acabar en urgencias médicas e incluso con cirugía.

Una forma de sentirnos seguros al practicar sexo anal es teniendo una buena higiene de esa zona, nos asegurará una mayor prevención ante infecciones y también nos evitará algún susto o situación incómoda durante el acto, es TOTALMENTE normal que sientas cierta presión e incluso ganas de ir al baño, de ahí la importancia de las duchas anales que ahora os explicamos.


Duchas anales

Importante hacerlo un par de horas antes del sexo por si acaso, Si se sabe que se va hacer pues comer comidas blandas y no picantes.

La ejecución es sencilla. Normalmente se suele utilizar agua tibia no demasiado caliente, también se puede utilizar una mezcla de suero fisiológico con agua… o un preparado que venden en las farmacias para enemas.

La ducha anal consiste en la perilla que llenaremos con el líquido, la cánula que suelen llevar no son muy gruesas para facilitar la inserción, se introduce en el ano y en una posición cómoda  (normalmente de lado o boca abajo con algún cojín en la tripa para que el ano quede más alto) y se va presionando la perilla para que salga el agua con cierta presión, depende del tamaño que tenga la perilla entra más o menos agua quizás si es pequeña hay que repetir la acción varias veces para poner una cantidad de agua mayor, si pones poca agua dentro del recto no notarás nada prácticamente ni ganas de ir al baño, si te pasas de agua sólo puede pasar que se pase al recto y salga luego más cantidad de heces acumuladas. Hay gente que necesita moverse un poco para expulsar todo, normalmente  en un minuto y medio más o menos lo expulsas. Se puede volver a repetir la operación  varias veces para asegurarse bien.

Es bueno hacerlas de vez en cuando pero más de 2 o 3 al mes puede dañar la flora intestinal

Esperamos que después de estos consejos tengas más claras las cosas y si de verdad te apetece, te animes a disfrutar lo placeres del sexo anal, y ya sabes que si no lo consigues a la primera es cuestión de práctica, no te frustres disfruta del momento y vuelve a intentarlo cuando te apetezca, no a todo el mundo tiene porque gustarle pero no debemos olvidar que es una zona de placer.

By: Judith & Delphine (Inanna Sex Shop)